VISIÓN GLOBAL – Plazas europeas en verde, Wall Street en rojo.
VISIÓN GLOBAL – Plazas europeas en verde, Wall Street en rojo.
En Visión Global, dentro de nuestra sección ‘Universo Renovable’ hablamos de la Circular Sustainable Fashion Week Madrid, una pasarela de moda que pretende usar el diseño como herramienta para cuidar el planeta, que pone las personas en el foco y busca enfocarse en la moda sostenible y circular.
Para hablar sobre estas pasarelas contamos con Paloma G. López, directora de la CSFW Madrid y de The Circular Project. Nos explica que son diez días llenos de actividades y eventos: charlas, mesas de debate y los tres desfiles que se centran en sacar una moda diferente a la calle, una moda con ánimo de transformar y de sentir la regeneración en una industria que ha estado muchas décadas empleando unas prácticas muy agresivas para el medio ambiente. También nos comunica que este año cuentan con muchos apoyos, por lo que está muy agradecida.
¿En qué situación se encuentra el sector a nivel de sostenibilidad, el cuidado del planeta y la inclusividad?
La directora de la CSFW Madrid nos aclara que se encuentra en un punto muy esperanzador porque va a entrar en vigor una legislación que va a dar lugar a muchas transformaciones. Unas transformaciones que van a tener que llevarse a cabo muy rápido ya que pasaremos de un sector que apenas contaba con regulaciones, a ser un sector híper regularizado. “Los que llevamos años trabajando en circularidad y sostenibilidad lo que pretendemos también es estar ahí, servir de puente y de apoyo a toda la industria que, hasta ahora, no se había tomado en serio todas las medidas que hay que llevar a cabo para reducir impactos sociales y medioambientales” declara Paloma.
Pasarela de moda alternativa con un triple propósito: inclusiva, diversa y de moda sostenible y circular.
Paloma G. López nos comenta mejor estos aspectos que definen a la Circular Sustainable Fashion Week.
Llevamos a cabo tres desfiles en los que mostramos cómo se materializa este tipo de moda. A lo largo de estos diez años, nos hemos dado cuenta de que con ser sostenibles no vale, que ser sostenible significa no poner en riesgo los recursos de generaciones futuras, por lo que con ser sostenibles no era suficiente, también hay que mantener en circulación esos recursos que le quitábamos al planeta, es decir, transformarnos en una economía circular, en moda circular.
Más allá de eso, nos damos cuenta de que lo que necesitamos es una moda regenerativa, que no solo se preocupe de poner en circularidad los recursos sino que se haga responsable de esa curación que necesita el planeta debido a estas décadas de mala praxis en el sector. Esta moda es muy exigente, se hacen una serie de controles muy exhaustivos en temas de producción y se exige transparencia y trazabilidad. Por lo tanto, un cambio completo de mentalidad de cómo se ha estado procediendo hasta ahora. Todo esto es lo que mostramos durante estos diez días.
Los desfiles de la Circular Sustainable Fashion Week
Empezamos con el desfile Queen Upcycling, donde se emplean todos aquellos recursos pre y post consumo, reutilizando ropa que tenemos en el armario. Posteriormente, tenemos la pasarela de Ecodiseño que trabaja materiales orgánicos, reciclados y sostenibles, también trabajan un patronaje cero y terminamos con la Pasarela 17, donde se hacen looks colaborativos combinando las prendas de los dos desfiles anteriores. El nombre de Pasarela 17 viene dado porque ponemos el foco el los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible. Entre todos los desfiles tenemos varias conferencias y mesas de debate sobre relocalización, sobre residuo textil, sobre cómo ser una marca de moda sostenible, etc. Una combinación 360 para este sector.
La industria del fast-fashion, ¿se encuentra también llevando a cabo ese cambio de mentalidad?
En absoluto, aclara Paloma entre risas, la fast-fashion nunca va a ceder terreno de buen agrado. La fast-fashion está centrada en un modelo de sobre producción intensivo, sacando muchísimas prendas al mercado, muy baratas y, además, ha evolucionado a un modelo ultra fast-fashion. Es decir, ya no es solo un modelo de producción que externaliza todo el proceso a quien lo hace más rápido y más barato sino que puedes obtener en tu casa, con un clic, cantidades ingentes de ropa de un día para otro y por muy poco dinero. Cantidades de ropa que acaban, también muy rápido, en la basura, porque vienen con obsolescencia programada, son de bajísima calidad y están utilizando unos recursos que el planeta ya no puede permitirse darnos. Por ello, esta es nuestra batalla.
¿Cómo ves el futuro de la industria?
A partir de enero del 2025, la legislación va a ser muy restrictiva y estamos todos muy expectantes de ver qué es lo que va a pasar con esta parte de la industria que se dedica al fast-fashion y ultra fast-fashion y que, de acuerdo a la ley, debería estar prácticamente prohibida.
Nosotras abogamos por un modelo de producción local, que crea muchísimos puestos de trabajo, por reducir impactos, utilizar energías limpias, circularizar los procesos y, sobre todo, activación territorial. En España nos tenemos que dar cuenta de que esto sería una ventaja competitiva y hacernos dueños de nuestras propias estructuras y nuestra propia riqueza.